El Peregrinar hacia Dios en la Obra de Rabindranath Tagore Artículo presentado en Congreso Nacional de ALADAA |
"El eterno Ensueño Rabindranâth Tagore |
I - INTRODUCCIÓN: La obra El Rey del salón oscuro fue la fuente de inspiración para la realización de este trabajo. En ella, la Reina Sudarshana, que nunca había visto a su Rey, ansió, pidió, se esforzó y finalmente logró verlo. Más para obtener la verdadera visión, la de la esencia, debió pasar por distintos caminos: fue, huyó y volvió humildemente a la casa de su Rey, y entonces su vida no fue la misma, encontró el Amor, la Verdad y la Felicidad. De aquí tomé entonces el hilo conductor del presente trabajo: El hombre que se pregunta por la Realidad Última; Ésta que se le va manifestando de a poco; las distintas actitudes que toma el hombre en este camino hacia el Absoluto, camino sinuoso en que se pierde, se cansa, se frustra y se enoja, y al fin regresa, debido a que hay una fuerza que lo atrae; una fuerza sobrenatural, un no sabe qué que está fuera suyo y también dentro suyo, en el fondo mismo de su alma; que lo va llamando e incitando a que continúe en su búsqueda de la Verdad, hasta encontrar la respuesta. El pensamiento religioso de Tagore se manifiesta en toda su obra, en sus canciones, en su dramática, en sus ensayos, y de manera especial en su poesía. Toda ella puede ilustrar los distintos momentos de este peregrinar del hombre hacia la Verdad, y las concepciones que el autor tiene del hombre, del mundo, de Dios. El lector puede identificarse, situarse en algún lugar de este camino y compartir con Tagore alguna de sus experiencias. Por eso este trabajo; porque en la obra de Tagore, al igual que sus personajes, el hombre puede hallar respuestas a sus preguntas, puede encontrar sentido a muchos "sin sentido", a las distintas situaciones por las que él mismo atraviesa en su vida y replantearse sus actitudes ante ellas. Puede intuir esa Realidad que permanece sosteniendo y conduciendo, y obtener, de alguna manera, aunque más no sea, destellos de esa visión. Cabe aclarar que "Rabindranath es un poeta místico"(*1) y que su poesía debe abordarse desde la intuición, Richard Church cita a Tagore: "en la religión del poeta no encontramos doctrina o mandamiento sino más bien la actitud de nuestro ser entero hacia una verdad...nunca busca dirigir a nadie...a ninguna conclusión sólida...se revelan infinitas esferas de luz porque no hay muros a su alrededor."(*2) No busca en ella el autor ahondar en temas filosóficos con un lenguaje acorde, sino llegar al corazón del hombre. Otro poeta le escribe: "A solas voy Se han utilizado mayormente obras traducidas del inglés al castellano por Zenobia Camprubí de Jiménez y Juan Ramón Jiménez, que son consideradas las más cercanas al espíritu del texto original. Cabe destacar que dichas traducciones fueron aprobadas por Tagore, y citar a Enrique Gallud, que dice que "la versión española de su poesía es una de las más perfectas de todas, si no indudablemente la mejor, debido esto a la calidad artística de los traductores...sus versiones son exactas y bellas; dejan traslucir el cuidado y el amor con que han sido llevadas a cabo". (*4) Al citar sus obras las nombramos tal como aparecen en la bibliografía (los poemas están numerados), pero en las notas al pie se aclara entre paréntesis (cuando se posee el dato) los nombres bengalíes, o la fuente de las que han sido tomadas. Para las ediciones inglesas, Tagore mismo seleccionó y rearmó los libros. Estos datos se ponen porque es posible encontrar los escritos de Tagore en su clasificación original, tal es el caso de Legami spezzati - Liriche . Con respecto a la abundancia de notas al pie debo señalar que tienen como objetivo principal demostrar que las ideas puestas de manifiesto en el presente trabajo no son aisladas sino que aparecen insistentemente en las obras de Tagore. En cuanto a los términos bengalíes y sánscritos, por no contar con la posibilidad de introducir otros signos diacríticos, sólo se han representado las vocales largas (que figuran con acento circunflejo), en tanto que las eses cerebrales y palatales, aparecen indistintamente como sh. Se agrega al presente trabajo una biografía sucinta de Rabindranath Tagore y un comentario sobre su contexto sociocultural. (*1) Ortega y Gasset, Un poeta indo p. 23, en "La India en la literatura española"p. 149. (*2) "In the poet's religion we find no doctrine or injuction, but rather the attitude of our entire being towards a truth...It never undertakes to lead anybody...to any solid conclusion...it reveals endless spheres of light, because it has no walls roun itself."Church, Richard, The Universal Man en "A Centenary Volume. Rabindranath Tagore 1861 - 1961"pp.129-130. (Traducción de Carlos Gonzalez Laporte). (*3) López Martínez, José, 'Siguiendo tu palabra' , en El mar riguroso de la muerte , en Gallud Jardiel, Enrique, "La India en la literatura española"p. 157. (*4) Gallud Jardiel, Enrique, " "La India en la literatura española""p. 145. |
II - EL PEREGRINAR HACIA DIOS Tagore nos presenta a un hombre que tiene miedo, al que le asusta el verse andando a empujones, tironeado constantemente entre el bien y el mal, un hombre que quiere salir de esa inestabilidad, que quiere estar seguro, un hombre que busca algo que trascienda lo meramente físico y que se pregunta por Aquello que está más allá : "¿Quién es ese que está velando, solo, en esta tierra dormida, en el aire soñoliento de entre las hojas inmóviles? ¿Quién en el nido callado de los pájaros, en los secretos corazones de los capullos en flor? ¿Quién en las palpitantes estrellas de la noche, en el abismo de la pena de mi vida? (*5) En su alma el hombre es consciente de la verdad trascendental que se encuentra en todo, incluso en su interior. Instintivamente sabe que existe algo, aunque no pueda entender bien qué, Dios es el Gran Desconocido . (*6) Sobre este 'Dios de Tagore' escribía Victoria Ocampo: "¡Dios oculto que sabes que siempre te buscaré! ¡Dios que sabes que hacia ti sólo vamos por los caminos de la libertad! ¡Dios que me entiende y a quien yo no entiendo! (*7) Así aparece en la obra El rey del salón oscuro , cuya trama gira en torno al conocimiento de Dios. Tagore escribió en su niñez:
El hombre no quiere estar alejado del mundo de la verdad, quiere alcanzar el sentido último de la vida. Ante el misterio surge el anhelo de armonía entre el hombre y lo Infinito, el mismo anhelo de Amal, el niño de El cartero del Rey , "anhelo incorpóreo,...extraña potencia del espíritu que nos hace fluir hacia lo que aún no es,"(*9) anhelo de conocimiento :
Con ese Ser (a quien Tagore llama 'La Persona Eterna') busca su unión de amor el hombre. El autor subraya de modo especial estos aspectos personal y amoroso de Dios, entiende que Dios es amor y que la máxima expresión de Dios es el amor. (*14) El amor ilumina el mundo, el infinito es amor infinito, y esto se vivencia cada vez que el hombre ama. Afirma: "esta experiencia nuestra nos confiere el derecho de decir que el Supremo Uno, que pone en relación todas las cosas y abarca todo el universo, es todo amor: el amor que es la más alta verdad por ser la relación más perfecta."(*15) Tagore tuvo, en su niñez, oportunidad de conectarse con unos poemas de amor vaishnavas, "estaba seguro de que aquellos poemas hablaban del Amante supremo, cuyo tacto sentimos en todas nuestras relaciones de amor: amor a la belleza de la naturaleza, del animal, del niño, del amigo, del amante; amor que ilumina nuestra conciencia de la realidad."(*16) Y es así que el amor desborda de toda su obra.
El hombre espera el momento de ver a Ese que es todo amor:
Es así que si se mantiene fiel a su propósito y está lo suficientemente atento, podrá oír el llamado de Dios
Dice Dios:
El poeta sostiene que cuando el alma tiene la suficiente sensibilidad como para responder a ese llamado de la Realidad los valores ficticios recobran su verdadera dimensión y las energías del hombre se orientan hacia Dios.
Es así que la respuesta del hombre es siempre por medio de la acción . Antes se preguntaba cuando vendría la barca de Dios hasta su orilla, ahora es él quien se lanza a navegar:
Si bien Dios está presente y es quien llama al hombre a su encuentro, es este último quien debe esforzarse por hallarlo. Dios le dice:
La acción es necesaria, acción y amor son los medios adecuados para recibir a Dios.
Dios viene, se manifiesta al hombre, en el mundo . Tagore es contrario al ascetismo, a él mismo dejó de satisfacerle el goce solitario del Infinito en la meditación y sentía que lo que debía hacer era realizarse espiritualmente en la vida. A Dios no lo encuentra en las ceremonias ni en las plegarias sino en la vida:
Con esta experiencia el poeta obtiene un nueva visión de la realidad, un sentido más profundo de la misma. Ve que Dios está en todo y en todos, en el cielo y en la tierra, en lo grande y en lo pequeño:
Le contestó el Sol:
Y se hace cada vez más consciente de la interrelación entre todas las cosas, el hombre y Dios,
Y experimenta que todas las cosas, la naturaleza misma, son mensajeras de Dios:
Dios también se encuentra en la muchedumbre , (*36) acompañando al hombre en su camino, es su Amigo, su Huésped. (*37) Se le revela dentro suyo:
Se le revela en su corazón:
De todos es el hombre es quien mejor manifiesta a Dios :
Esta presencia divina en el hombre y en el mundo, a quien llama Jîvan Devatâ, (*45) es lo que da sentido a la vida:
Como se ha dicho, Tagore entiende a Dios como lo divino en el hombre y como el Espíritu de unidad de todas las cosas, lo llama Amigo, Hermano, Amado, también Padre y Rey. Esta última imagen de Dios aparece en casi toda su obra, subrayándose en dramas como El rey del salón oscuro y El cartero del Rey y en su lírica, en La Cosecha, Tránsito y Ofrenda lírica. (*47) Es un rey bondadoso y a la vez terrible. En El rey del salón oscuro aparece en ocasiones como duro, poco misericordioso, despiadado, cruel (*48). Escribe también:
Si bien Dios es rey, no es un rey que, como se ha visto, esté alejado del hombre, por el contrario, es un Dios
Pero a veces sucede que el hombre huye de su rey, no quiere entregarse a esta realidad. Según Tagore, el espíritu de combate es propio del hombre, y es así que éste puede resistirse y luchar (*53), pero estos también son caminos que conducen a Dios:
En última instancia, la resistencia es inútil :
Dios atrae como un imán:
Y el hombre vuelve, humildemente , a su Dios:
El hombre humilde es el preferido de Dios:
El amor del hombre hacia su Dios se manifiesta en respeto, adoración y servicio. En esa relación amorosa, el hombre es fiel (*61) y obediente a su Dios:
La misión del hombre es colaborar con Dios entregándose con alegría al servicio de los demás, el hombre tiene la necesidad de ponerse incondicionalmente al servicio de Dios, de cumplir esa misión que Él le ha encomendado, se vuelve entonces su siervo,
y se hace su instrumento:
Es esta misma servidumbre la que lo conduce a la libertad. Como el hombre es templo de Dios, debe actuar de manera tal que honre a quien en él habita. Todo él debe reflejar a Dios. Así lo manifiesta el poeta:
Como se ve, hay varias formas de acceder a Dios. Los caminos no son fáciles, el hombre debe superar los múltiples obstáculos que se le presentan. Así como puede ocurrir que niegue a Dios, también ocurre que, queriendo, el hombre no puede ver y se encuentra como perdido en tinieblas. Esta oscuridad se vive como un alejamiento de Dios.
En ese estado de inseguridad no se da cuenta de que la noche es un paso más en este camino hacia el encuentro con Dios.
Y aunque no pueda sentir a Dios en la noche, Él es quien lo guía hacia la luz:
Y luego de la noche viene la luz :
Una vez que el hombre tuvo la visión , aunque se aleje, su vida habrá cambiado para siempre. Tagore narra su propia experiencia:
Al final de su camino, el hombre se da íntegramente :
Y Dios se revela completamente:
Y entonces se produce el encuentro definitivo:
El último paso es la muerte. Tagore no la entiende como desintegración sino como nacimiento a una nueva experiencia, la de la felicidad. En sus obras, es aceptada y esperada. "Hoy has enviado a la puerta de mi casa La acepta porque comprende que encontrar la muerte es encontrar a Dios:
El otoño, el invierno, el anochecer, son imágenes que ilustran que éste es el momento del encuentro con Dios.
En gran parte de sus cuentos y de sus dramas los personajes terminan encontrándose con la muerte. (*82)Tránsito habla del paso de este al otro mundo, el tema de El cartero del Rey es la espera de Dios ante la muerte inminente. En ambos escritos Dios aparece como el que lleva a la otra orilla, el que disipa las sombras. (*83) En ese encuentro el hombre se realiza. Y "cuál es esta realización? Pues nuestra libertad en la verdad, cuya oración se expresa así: Llévanos de lo irreal a la realidad ..."(*84) y la encarnación de la realidad es ânanda , la alegría absoluta, la felicidad:
En esa atmósfera de alegría y contento puede hacer Tagore un análisis retrospectivo de su vida. Así finaliza su escrito autobiográfico, que intituló Recuerdos :
Sin embargo, a través del dolor de la separación, una honda dulzura emana secretamente; la fragancia de no sé qué bosque en flor nos llega, trayéndonos, en la brisa, un aliento de amor sin nombre. La misma angustia del corazón repite a nuestro oído: 'Él es. Verdaderamente Él es.' Donde empezó este apartamiento de mi vida, allí estaba Él, y donde tenga, un día, mi vivir su término, allí Él espera, Y aquí, en medio del camino, sin ser visto, ¡cuán suavemente tañe El su arpa!"(*87) (*5) Tránsito 15 en Tagore, R., "La cosecha - Regalo de amante - Tránsito - La fugitiva"p. 92. Ver también: La cosecha 21 en Ibíd p. 19; Tagore, R., "El rey del salón oscuro"(el título bengalí de esta obra es Râjâ, que significa 'El Rey') pp. 13, 26, 34 y 35; Tagore, R., "Ciclo de la primavera"pp. 87, 89 y 102; Malini en Tagore, R., "El rey y la reina - Malini - El asceta"p. 77; "La religión del Hombre"p. 116 y La luna nueva 22 en Tagore, R., "El cartero del Rey - La luna nueva"p. 125, este poema nº 22 se llama 'La escuela de las flores' (el nombre original es baijñânik ), cabe aclarar que La luna nueva es el único trabajo de Tagore en el cual todos los poemas tienen nombre. (*6) En La cosecha...7 p. 13 se refiere a Él de la siguiente manera: "¡el Desconocido eterno me llama desde el camino!"(el mismo poema en Gîtimâlya 21) y en Tagore, R., "Ofrenda lírica"102 p. 125: "Vienen y me preguntan: '¿Quién es?' No sé qué responder, y digo: 'La verdad es que no lo sé.'" (*7) Ocampo, Victoria, "Tagore en las Barrancas de San Isidro"p. 35. Ver también "Ofrenda lírica"38 p. 49. (*8) "Recuerdos"p. 103. (*9) Escribe E. Gallud parafraseando a Ortega y Gasset en " "La India en la literatura española""p. 153. (*10) Malini...p. 69. (*11) La cosecha...56 p. 38 (el mismo poema en Smaram 22). (*12) La cosecha...67 p. 42 (el mismo poema en Gîtimâlya 70). (*13) Tránsito...54 pp. 104-105. En "Ofrenda lírica"5 p. 15 confiesa "Mi corazón, si no te ve, no tiene sosiego, y mi trabajo es como un afán infinito en un fatigoso mar sin playas."(el mismo poema en Gîtimâlya 20). Y clama en La cosecha...59 p. 38: "¡Saca tu mano de la noche, y déjame tenerla, y llenarla, y guardarla; déjame sentirla en el vacío cada vez más grande de mi soledad!"(el mismo poema en Gîtâli 25). Sobre el mismo tema ver también El cartero del Rey en Tagore, R., "El cartero del Rey - La luna nueva"p. 35. (*14) Ver Tránsito...32 y 54 y "La religión del Hombre"p. 51 y 68. (*15) "La religión del Hombre"p. 103. (*16) "La religión del Hombre"pp. 107-108. Ver también Pájaros perdidos 83 en Tagore, R., "Chitra - Pájaros perdidos"p.75. (*17) Tránsito...6 p. 89. Innumerables veces Tagore se dirige al Ser Supremo como el Amado, esta es la imagen de Dios que predomina en Regalo de amante y en Chitra . Ver también "Ciclo de la primavera"p. 102 y "El rey del salón oscuro"p. 18. (*18) Tránsito...11 p. 90. La espera de la llegada de Dios, bajo la forma de la carta del rey, es el tema principal de El cartero del Rey , ( Dâkghar en bengalí) cuyo personaje, Amal, un niño enfermo, no pierde el optimismo y aguarda ansioso la llegada de la misma. Otros pasajes en donde se manifiesta ese ansia, ese querer tener cerca a Dios aparecen en: "Recuerdos"p. 253; "Ofrenda lírica"18 y 19; Tagore, R., "Mashi"p. 15; Pájaros perdidos ...31, 41, 98, 113 y 183; y "El rey del salón oscuro"p. 12, 13 y 33. (*19) "El rey del salón oscuro"p. 109. (*20) Ocampo, Victoria, "Tagore en las Barrancas de San Isidro"p. 41. Así le escribe a la autora el 13 de enero de 1925. Ver también Pájaros perdidos...124 p. 82. (*21) "Ofrenda lírica"46 p. 58 (el mismo poema en el Gitâñjali original Nº 34). Ver también Pájaros perdidos...168 p. 90. (*22)Tránsito...61 p. 107. Sobre la llamada de Dios ver también Ibíd 60 y 63; Pájaros perdidos...8 p. 62; "El rey del salón oscuro"p. 109; y La cosecha...1 y 7. (*23) "El rey del salón oscuro"p. 66. Aparece la misma idea en Ibíd p. 35. (*24) "Ciclo de la primavera"p. 93. Sobre el esfuerzo, el accionar del hombre en la búsqueda de Dios ver también Ibíd pp. 91y 102; El cartero del rey ...p. 65; "El rey del salón oscuro"p. 23 y 66; Tránsito...53 y 61; La cosecha...1 p. 11; y "La religión del Hombre"p. 90. (*25) Tránsito...76 pp. 112-113. Ver también Ibíd 77 p. 113 y "El rey del salón oscuro"p. 15. (*26) "El rey del salón oscuro"p. 33. (*27) La cosecha...13 p. 16 (el mismo poema en Gîtâli 95). (*28) "Ofrenda lírica"45 p. 57 (el mismo poema en el Gitâñjali original Nº 62). En Ibíd 46 p. 58 encontramos: "No sé desde qué tiempos distantes estás viniendo a mí"(el mismo poema en el Gitâñjali original Nº 34). En La cosecha...15 p. 16: "Tus canciones, como pájaros de un nevado país solitario, vienen volando a hacer su nido en mi corazón"(el mismo poema en Gîtimâlâ 73). En El cartero del rey...p. 35: "viene, y nos abre la puerta". En Ojos , en Tagore, R., "Las piedras hambrientas y otros cuentos"p. 157: "Dios vino a mí y me llenó el corazón y la vida". Ver otras citas referidas a este tema en: La cosecha...3, 4 y 14; Tránsito...59 p. 106; "Ciclo de la primavera"pp. 96-97; "Ofrenda lírica"51 pp. 66-67 y "El rey del salón oscuro"pp. 32, 66, 77, 96 y 110. (*29) "Ofrenda lírica"11 p. 21 (el mismo poema en el Gitâñjali original Nº 119). La misma idea se encuentra en Ibíd 73 p. 94. Para Tagore la libertad no es independencia de las cosas si no que se cifra en la relación armónica entre el hombre y el mundo. Con respecto al ascetismo, hace las siguientes alusiones: En "La religión del Hombre"p. 180: filosofía de renunciación de carácter negativo", en Ibíd p. 170: "ascetas ardientes enamorados de un lento suicidio"y en Ibíd p.180: "me niego a atribuirle ningún valor especial a la pobreza cuando se reduce a mera negación."Ver también Gonzalez Lanuza, Eduardo. La poesía de Rabindranath Tagore en "Sur nº 170 Mayo - Junio de 1961"pp. 49-50. (*30) Gonzalez Lanuza, Eduardo. La poesía de Rabindranath Tagore en "Sur nº 170 Mayo - Junio de 1961"p.37. (*31) "La religión del Hombre"p. 96. (*32) La cosecha ...62 p. 40 (el mismo poema en Utsarga 12). Ver también Pájaros perdidos...64 p. 72. (*33) "Ofrenda lírica"69 p. 89 (el mismo poema en Naivedya 26). (*34) La cosecha...5 p. 13 (el mismo poema en Naivedya 40). (*35) "La fleur vient à nous, porteuse d'un message de l'autre rive; elle murmure à nous oreilles: 'Je suis venue; Il m'a envoyà¨e. Je suis un messager de la Beauté, de Celui dont l'âme est la béatitude de l'amour.'"Tagore, R., "Sadhana"p. 73 (esta traducción es mía). El mismo pasaje se encuentra en "Recuerdos"pp. 296-297. Nos habla también del mensaje de la naturaleza en Ibíd p. 294 y en La devota en "Las piedras hambrientas y otros cuentos"p . 122 aparece: "Yo te quería entre los árboles. Allí estabas mucho mejor, y aquel era el verdadero lugar para encontrarte". Una imagen similar en "El rey del salón oscuro"p. 35: "¡Yo quiero verte y tenerte entre los árboles y las bestias, entre los pájaros, las piedras y la tierra!". Ver también Pájaros perdidos...76 p. 74. (*36) En Tránsito...58 p. 106 dice: "Yo vine a ti entre el jentío loco, y una y otra vez."Y en Ibíd 61 p. 107: "Precipitaos en lo más bullicioso de la feria -la de la vida y la muerte-, que él está allí con la muchedumbre, en el mismo corazón del tumulto". Ver también Ibíd 59 y 60; y "El rey del salón oscuro"p. 25 y 35. (*37) Le dice en Tránsito...78 p. 114: "Compañero del camino, ¡recibe el saludo del caminante!"En Ibíd 46 p. 102: "Esta mañana de otoño, mi huésped ha llegado a mi puerta." En Ibíd 53 p. 104: "¡Descansa un momento tus ojos en mis ojos; déjame que me lleve a mi trabajo la certeza de tu amistad, amigo mío!"Ver también La cosecha...13 p. 16; "El rey del salón oscuro"p. 70; y "Ofrenda lírica"2 p. 12. (*38) La cosecha...50 p. 34 (el mismo poema en Gîtâli 104). Ver también "Recuerdos"p. 121. (*39) Malini...p. 75. Ver también "Ofrenda lírica"4, 5 y 81; "El rey del salón oscuro"p. 18; La cosecha...69 y 77 y Tagore, R., Sadhana (Mac Millan, India 1979) pp. 140-141, en Acharuparambil, Daniel, "Espiritualidad hinduista"p. 242. (*40) Sadhana ...p. 34, en Acharuparambil, Daniel, "Espiritualidad hinduista"p. 240. (*41) La devota ... p. 135. (*42) "L'amant cherche son autre moi dans l'objet de son amour.""Sadhana"p. 75, (esta traducción es mía). Ver también "El rey del salón oscuro"p. 35. (*43) Dice en Sadhana... p .141 "Tú sin mi y yo sin ti no somos nada". Y en "La religión del hombre"p. 99: "Sentí que había encontrado finalmente mi religión, la religión del hombre, en la que lo infinito se definía en humanidad y se acercaba a mí hasta el extremo de necesitar mi amor y mi cooperación". Ver además: "El rey del salón oscuro"p. 15 y 115; "Ofrenda lírica"2 p. 12; y Pájaros perdidos...46 p. 69. (*44) "Ofrenda lírica"65 p. 85 (el mismo poema en el Gitâñjali original Nº 101). Ver también "El rey del salón oscuro"pp. 114-115. (*45) Dice Daniel Acharuparambil en "Espiritualidad hinduista"p. 239: "Jîvan Devatâ, o el Señor de su vida. Se trata de un concepto que hallamos no en sus ensayos filosóficos, sino en sus obras poéticas, y pone de relieve la íntima relación existente entre lo divino, el hombre y la naturaleza". (*46) Tránsito...60 pp. 106-107. Ver también: Ibíd 35, 61 y 70 y La cosecha...69 p. 43. (*47) Ver La cosecha...3, 30, 32, 77 y 83; Tránsito...56, 57, 59, 63, 64 y 66; y "Ofrenda lírica"43 y 51. (*48) "El rey del salón oscuro"pp. 30, 76, 100, 109 y 115. (*49) Pájaros perdidos...211 p. 97. (*50) "Ofrenda lírica"53 p. 70 (el mismo poema en Gîtimâlya 30). (*51) "Ofrenda Lírica"p. 8: éste es el final del poema con el cual Juan Ramón Jiménez prologa dicha obra. (*52) La cosecha...73 p. 45 (el mismo poema en Citra ). (*53) Tagore, en su juventud escribió: "Mi corazón es mío, no lo he vendido a nadie que esté harapiento y roto y desgastado. ¡Mi corazón es mío!"este poema se encuentra en "Recuerdos"p. 200. Ver también "Ofrenda lírica"38 p. 49 y "El rey del salón oscuro"p. 17. (*54) "El rey del salón oscuro"pp. 96-98. (*55) La cosecha...32 pp. 23-24 (el mismo poema en Balâka 27). Ver también Tránsito...16 p. 92. (*56) "El rey del salón oscuro"p. 67. (*57) Ibíd pp. 68-69. (*58) Tránsito...56 p. 105. Ver también "El rey del salón oscuro"p. 69. (*59) "El rey del salón oscuro"p. 110. (*60) La cosecha...3 p. 12 (el mismo poema en Râjâ ). Ver también Ibíd 10, 11, 28 y 30; "El rey del salón oscuro"p. 24, 97, 99, 111 y 112; "Ofrenda lírica"77 p.98; Later Poems of Tagore (tr. Ing. A. Bose) (Delhi 1978) p. 37 en Acharuparambil, Daniel, "Espiritualidad hinduista"p. 244 y "La religión del Hombre"p. 19. (*61) En "El rey del salón oscuro"p. 91 la reina Sudarshana le confiesa a su rey que nunca le ha sido infiel: "¡Aquel salón oscuro donde tú entrabas a verme está hoy frío y vacío dentro de mi pecho, y nadie ha abierto sus puertas, señor; nadie más que tú, Rey, ha entrado en él!"Ver también Ibíd p. 21; y Ojos...p. 157. (*62) "El rey del salón oscuro"p. 32. (*63) La cosecha...83 p. 49. (*64) Tránsito...55 p. 105. (*65) "Ofrenda lírica"5 p. 14 (el mismo poema en Gîtimâlya 20). En "La religión del Hombre"p. 121 Tagore dice del hombre que "debe revelar en su personalidad a la Suprema persona mediante sus actividades desinteresadas". Ver también Ibíd p. 138; "Ofrenda lírica"34 p. 45 y La cosecha...33 p. 24. (*66) Tránsito...21 p. 94. Aparece también esta imagen de la noche en: Ibíd 36 p. 21; La cosecha...1 p. 11; El asceta...p. 105; "Recuerdos"p. 232; Malini...p. 69; "Ciclo de la primavera"pp. 92-93 y "Ofrenda lírica"51 p. 67. En Ocampo, V., "Tagore en las Barrancas de San Isidro"p. 42 figura una carta que el poeta escribiera a la autora el 13 de enero de 1925, en ella le confiesa: "Cuando mi libertad de luz está oscurecida cierto tiempo, siento como si soportara el peso de un disfraz, como la mañana en su disfraz de niebla. No me veo a mí mismo, y esta oscuridad, como una pesadilla, parece sofocarme con su pesado vacío". (*67) "Recuerdos"p. 276. (*68) Ibíd p. 298. (*69) Tránsito...36 p. 99. La imagen de Dios como guía aparece también en Ibíd 60 y 78. (*70) Ibíd 7 p. 89. (*71) Ibíd 9 p. 90. Ver también Ibíd 6 y 7. (*72) "Mashi"p. 24. (*73) "Ciclo de la primavera"p. 103. (*74) "Recuerdos"p. 236. (*75) Tránsito...4 p. 88. En Naivedya 99 en Tagore, R., "Legami spezzati - Liriche"p. 278 pide: "Sometido día y noche a tu voluntad, dame el valor de permanecer sereno": "Arreso giorno e notte alla tua volontá, dammi il coraggio déssere sereno"(esta traducción es mía). Este mismo poema se encuentra en "Ofrenda lírica"36 p. 47. Ver también Ibíd 34 p. 45 y La cosecha...2 y 32. (*76) Pájaros perdidos...69 p. 73. (*77) Tránsito...13 p. 91. (*78) Ibíd 37 p. 99. Si se entiende este pasaje como señalando la idea de fusión del hombre en el Absoluto, se podría plantear una contradicción en el pensamiento de Tagore. Pero teniendo en cuenta sus afirmaciones al respecto se puede pensar que se está refiriendo a la desaparición del ego. Sobre el encuentro con Dios, ver también Ibíd 17 p. 92; y "Ofrenda lírica"43 p. 55. (*79) "Oggi hay mandato alla porta di casa il messaggero della morte: e io l'adorerà², le mani giunte, con disperate lagrime negli occhi; l'adorerಠdeponendo ai suoi piedi il tesoro dell'anima mia."Naivedya s/d en "Legami spezzati - Liriche"p. 281.(Esta traducción es mía). Sobre cómo concibe Tagore a la muerte, escribe Fryda Schultz de Mantovani en El maestro - poeta en "Sur nº 170 Mayo - Junio de 1961"p.86: "Considera a la muerte como una sombra que acompaña a la vida, como una apariencia y no como la última realidad. 'Parece negra, como el cielo parece azul -dice-; pero ella no ennegrece la existencia, justamente como el cielo no keja la mácula de su color sobre las alas de los pájaros'." (*80) "El rey del salón oscuro"p. 91. (*81) "La religión del Hombre"p. 203. En La cosecha...1 p. 11 encontramos: "En el cansado anochecer, tu llamada viene de tu casa, por el sol poniente de la ribera"(el mismo poema en Gîtimâlya 85), y en Ibíd 30 p. 23: "Cayendo ya el día cansado, vino mi corazón al umbral de tu palacio"(el mismo poema en Gîtimâlya 106). Ver pasajes similares en Tránsito...36 y 46; y "Ofrenda lírica"5 p. 15. (*82) En La hermana mayor; Las escaleras del río; El abandonado y Salvada en Tagore, R., "La hermana mayor y otros cuentos"; Las piedras hambrientas; La victoria; Una vez hubo un rey; La vuelta al hogar; Mi señor el niño y ¿Viva o muerta? en "Las piedras hambrientas y otros cuentos"; El rey y la reina..., Malini..., El asceta..., en "El rey y la reina - Malini - El asceta"; El cartero del rey...y "Mashi". (*83) Ver también Tránsito...32, 36, 46 y 70. (*84) En cursiva en el original. "La religión del Hombre"p. 185. En Ibíd p. 188 dice: "La verdad reside en la unidad, y, por consiguiente, la libertad consiste en comprenderlo así." (*85) La cosecha...76 pp. 45-46 (el mismo poema en Gîtimâlya 36). (*86) "Ofrenda lírica"46 p. 58 (el mismo poema en el Gitâñjali original Nº 20). Ver también Tránsito...34; y 46 y "Ciclo de la primavera"p. 105. (*87) "Recuerdos"p. 299. |
III - CONCLUSIÓN Este hombre que, al igual que la Reina Sudarshana, quiere ver, quiere conocer, saber, este hombre que se pregunta '¿quién soy?', que busca encontrarse consigo mismo, este hombre se pone en marcha. Y aunque tropiece en su camino, aunque tenga miedo, ya que conocer implica acceder a otro plano, aunque por ese mismo miedo de pronto huya, aunque se rebele ante ese conocimiento que ansía y a la vez teme obtener, aunque la noche caiga sobre él y se ciegue y no pueda ver, aunque sus fuerzas decaigan, él seguirá (como dice el poeta) 'navegando y navegando'. ¿Por qué? Porque Dios está detrás de la noche, llamándolo, porque es Dios mismo quien correrá el velo de esa oscuridad y le permitirá volver al camino. Porque de Dios le viene esa fuerza que lo impele a seguir. Es Dios quien lo llama a su encuentro desde dentro de su corazón, lo llama desde los corazones de los demás hombres, desde todos los seres (animados e inanimados). Dios no deja de llamarlo. Dios atrae, y su atracción es irresistible. Es así que la opción del hombre es limitada. Quiéralo o no, al final se dará el encuentro, al final conocerá. En su libre albedrío puede sólo elegir el camino. Un camino que es de regreso, porque realmente es un volver, un limpiar el espejo para ver lo que siempre existió: Dios no estaba lejos. No se lo podía ver, pero permanecía presente, en el Cosmos, en el mismo corazón del hombre. A medida que la verdad se va revelando, la vida cobra un nuevo sentido y uno ya no se siente solo, sabe que Él está acompañándolo desde el principio hasta el fin, mientras duerme y mientras trabaja. Y cuando finalmente el hombre se encuentra consigo mismo, se encuentra con Dios, se encuentra con la Verdad, que -dice Tagore- se cifra en la interrelación de todas las cosas. Se encuentra formando parte de un Todo que en su diversidad mantiene su unidad en el Amor. El hombre quería saber y al final supo: "Comprendió que la felicidad es Brahman, pues ciertamente los seres nacen de la felicidad, viven mediante la felicidad una vez que nacen y, al morir, penetran en la felicidad."(*88) (*88) Taiitiriya Upanishad III, 6, en Tola, Fernando, "Doctrinas secretas de la India"p. 272. |
IV - BIOGRAFÍA DE RABINDRANATH TAGORE Biografía: (*89) Rabîndranâth Thâkur nace en Calcuta, el 7 de mayo de 1861. A los trece años suspende sus estudios formales, pero continúa recibiendo educación privada en su casa. (*90) Antes de cumplir los 14, recita por primera vez, en público, un poema compuesto por él. Viaja a Inglaterra a estudiar leyes, pero regresa sin haber completado sus estudios. En 1901 funda la escuela de Sântiniketan donde da clases a los niños con quienes comparte su vida. Escribe más de dos mil canciones, cuentos, novelas, obras dramáticas, relatos, ensayos y más de mil poemas. En 1904 se publica una edición de su obra poética en nueve tomos. Militante del Nacionalismo indio, compone cantos patrióticos y escribe sobre política, economía, etc. Se relaciona con Gandhi, con quien llega a distanciarse debido a que no compartía la idea de no-cooperación, sostenía que ningún pueblo podía salvarse separándose de los otros. Luego ambos se reconciliaron. En 1907, ante el carácter estrecho que toma la agitación política y la separación entre hindúes y musulmanes, se retira a Sântiniketan y abandona toda actividad política. En 1913 recibe el premio Nobel por su obra Gitâñjali (*91).A lo largo de su vida recorre casi toda la India y realiza 12 giras por el mundo, viajando por Europa, Asia, África y América. En 1921 organiza el Instituto de Reconstrucción Rural (Shriniketan) e inaugura la Universidad de Vishva-Bhârati. (*92) Desde 1930 se dedica a la pintura, expone en Francia, Inglaterra, Alemania e India. Preside el Parlamento de las Religiones en Calcuta en 1937 y en 1940 recibe el título de Doctor Honoris Causa de Literatura de la Universidad de Oxford. Muere en 1941, a los 80 años. Contexto sociocultural de la obra: Su padre, Debendranath, era el presidente del Brahmo Samaj, importante movimiento de renovación neohinduista. Es así que Tagore creció en una atmósfera de sincretismo cultural, su familia, sin renunciar a las riquezas de la historia india, se abrió a Occidente, lo que le permitió reconocer los elementos de valor en ambas tradiciones. Al igual que los jóvenes de familias pudientes de la época recibió una educación de tipo occidental pero se le enseñó en su propia lengua: el bengalí. Esto y el hecho de que viviera en las zonas rurales de Bengala, en íntimo contacto con la naturaleza y con el hombre de campo, cuya cultura se remonta más lejos y más hondo en la vida de las gentes que la cultura urbana, fueron dos factores principales en el establecimiento de su identidad con su pueblo. Además lo introdujeron en el mundo de la poesía: influenciado por la literatura bengalí e inspirado por la belleza propia de la naturaleza. Por su conocimiento de la realidad del mundo, su contacto con las penas y las alegrías del hombre, le fue imposible aceptar una concepción del arte divorciado de la vida. De él decía un compatriota: "Es el primero de nuestros santos que no ha rehusado vivir, pero ha hablado desde la Vida misma, y por eso lo amamos."(*93) Como poeta, perseguía la belleza como manifestación de la vida, sostenía que la poesía guiaba a los hombres por el sendero práctico de la realización: "En el mundo del arte...-decía- podemos alcanzar una visión diáfana de la unidad, de la encarnación de lo real, que es una alegría perdurable."(*94) (*89) Esta biografía está tomada en líneas generales de la Revista "Sur nº 170 Mayo - Junio de 1961"pp. 1-9. Cabe aclarar que en dicha revista se ha encontrado un error de impresión: en la p. 1 figura como Número 169 Marzo - Abril de 1961. (*90) Ver Tagore, R., "Recuerdos"Cap. 11: Termina nuestro curso bengalí pp. 75-78 y Cap. 17: Estudios en casa pp. 125-130. (*91) La obra maestra de Tagore, traducida al castellano como Ofrenda lírica. (*92) Daniel Acharuparambil en "Espiritualidad hinduista"p 238 aclara que es un "nombre tomado de un antiguo verso sánscrito que significaba 'donde el mundo entero se encuentra en un nido'". (*93) Esto lo cuenta Yeats en el prefacio de Gitanjali, y Victoria Ocampo lo transcribe en "Tagore en las Barrancas de San Isidro"p. 40. (*94) Tagore, R., "La religión del Hombre"p. 185. |
V - BIBLIOGRAFÍA TEXTOS FUENTES TAGORE, Rabindranath. Chitra - Pájaros perdidos . Traducción de Zenobia CAMPRUBÍ DE JIMÉNEZ. Editorial Losada S. A. Buenos Aires. Primera edición. 1948. TAGORE, Rabindranath. Ciclo de la primavera . Traducción de Zenobia CAMPRUBÍ DE JIMÉNEZ y Juan Ramón JIMÉNEZ. Editorial Losada S. A. Buenos Aires. Sexta edición. 1982. TAGORE, Rabindranath. El cartero del Rey - La luna nueva . Traducción de Zenobia CAMPRUBÍ DE JIMÉNEZ y Juan Ramón JIMÉNEZ. Editorial Losada S. A. Buenos Aires. Cuarta edición. 1954. TAGORE, Rabindranath. El rey del salón oscuro . Traducción de Zenobia CAMPRUBÍ DE JIMÉNEZ y Juan Ramón JIMÉNEZ. Alianza Editorial. Madrid. 1986. TAGORE, Rabindranath. El rey y la reina - Malini - El asceta . Traducción de Zenobia CAMPRUBÍ DE JIMÉNEZ. Editorial Losada S. A. Buenos Aires. Quinta edición. 1973. TAGORE, Rabindranath. La cosecha - Regalo de amante - Tránsito - La fugitiva . Traducción de Zenobia CAMPRUBÍ DE JIMÉNEZ y Juan Ramón JIMÉNEZ. Alianza Editorial. Madrid. 1984. TAGORE, Rabindranath. La hermana mayor y otros cuentos. Traducción de Zenobia CAMPRUBÍ DE JIMÉNEZ. Editorial Losada S. A. Buenos Aires. Quinta edición. 1975. TAGORE, Rabindranath. La Religión del Hombre . Traducción de Rafael CANSINOS-ASSENS. Editorial Aguilar. Buenos Aires. Tercera edición. 1968. TAGORE, Rabindranath. Las piedras hambrientas y otros cuentos. Traducción de Zenobia CAMPRUBÍ DE JIMÉNEZ. Afrodisio Aguado, S. A Editores. Madrid. Primera edición. 1955. TAGORE, Rabindranath. Legami spezzati - Liriche. Traducción de Giuseppe Sardelli y Francesco Di Pilla. Fratelli Fabbri Editori. Milano. 1965. TAGORE, Rabindranath. Mashi . Traducción de Zenobia CAMPRUBÍ DE JIMÉNEZ. Editorial Losada S. A. Buenos Aires. Cuarta edición. 1979. TAGORE, Rabindranath. Obras selectas . (Cuatro Tomos). Traducción del equipo editorial. Edicomunicación S. A. Barcelona. 1998. TAGORE, Rabindranath. Ofrenda Lírica . Traducción de Zenobia CAMPRUBÍ DE JIMÉNEZ. Editorial Losada S. A. Buenos Aires. Cuarta edición. 1972. TAGORE, Rabindranath. Recuerdos . Traducción de Zenobia CAMPRUBÍ DE JIMÉNEZ. Plaza & Janes, S. A., Editores. Barcelona. 1961. TAGORE, Rabindranâth. Sadhana . Traducción y Prefacio de Jean HERBERT. Maisonneuve. París. Sixià¨me édition. 1947. TAGORE, Rabindranath. The english writings of Rabindranath Tagore . Editado por Sisir Kumar Das. Sahitya Akademi. New Delhi. 1994. Volume one: Poems. BIBLIOGRAFÍA ESPECÍFICA CHURCH, Richard y otros. A Centenary Volume Rabindranath Tagore 1861 - 1961 . Publicado por Sahitya Akademi. New Delhi. 1961. OCAMPO, Victoria. Tagore en las Barrancas de San Isidro . Editorial Sur S.R.L. Buenos Aires. Primera edición. 1961. BIBLIOGRAFÍA GENERAL ACHARUPARAMBIL, Daniel. Espiritualidad hinduista . B.A.C. Madrid. Primera edición. 1982. GALLUD JARDIEL, Enrique. La India en la literatura española . Alderabán Ediciones. Madrid. Primera edición. 1998. TOLA, Fernando. Doctrinas secretas de la India. Upanishads . Barral Editores S. A. Barcelona. 1972. REVISTAS SUR Revista Bimestral Nº 270 Mayo - Junio de 1961 . Rabindranath Tagore 1861-1961 Centenario . Editorial Losada S. A. Buenos Aires. 1961. |